Crees que solo se puede ahorrar cambiando de comercializadora?
¡Nada más lejos de la realidad! Muchas veces, el ahorro empieza por pequeños cambios en tu propio consumo. Ajustar la potencia contratada, revisar si estás en la tarifa adecuada o adaptar tus hábitos al horario más barato puede suponer una diferencia notable en tu factura.

En este artículo te explicamos:

  • Cómo identificar si pagas por más potencia de la que necesitas
  • Qué es la tarifa con discriminación horaria y cuándo te conviene
  • Por qué deberías evitar ciertos electrodomésticos en horas punta
  • Cuándo tiene sentido cambiar de compañía… y cuándo no

👉 Con unos ajustes bien hechos puedes ahorrar sin necesidad de papeleos ni cambios drásticos.
Y si quieres ir más allá, nosotros podemos ayudarte con un estudio personalizado. ¡Tu bolsillo lo va a notar!